PASCUA

Siempre me gustó la Pascua.



Aquella cosa del niño que mal duerme en la noche y despierta temprano el domingo para buscar por la casa entera el nido escondido. Donde quiera que yo esté la Pascua me aproxima del clima de “casa” de alguna forma. Por eso, es curioso cómo se desarrolla la Pascua por aquí. Diferente de otros países donde estuve –y bien diferentes de Brasil- para empezar, aquí no es feriado el viernes Santo. El feriado es el lunes, como en otros países de Europa. Hay huevos de chocolate para los niños, pero no sé decir si existe toda aquella fantasía y magia que hacía que mi corazón latiera más fuerte el domingo por la mañana... De saber que encontraría a toda mi familia reunida a la hora del almuerzo y que los niños exhibirían sus trofeos: cada uno había ganado del conejo "el huevo más grande" o el "más bonito". De cualquier manera, para mí, este domingo haremos un almuerzo especial y así tendré un poco del gusto y de la Pascua de Porto Alegre en mi casa.

¡FELICES PASCUAS A TODOS!